vaya, esto sigue existiendo...voy a pedir disculpas a mi maltratado blog por lo abandonado que lo he tenido; verás querido blog, he estado ocupado con un asuntillo, si así se le puede llamar porque me va a cambiar la vida...pero prometo serte más fiel y contar aquí las andazas de este pobre diablo...
un saludo al que me leía y me ha echado de menos...
tyler
pd. que tal andas "la culpable"?...todavía me acuerdo de tí :)
Javier Marías escribe todos los domingos un artículo en El País Semanal.
Me quedo sin palabras al leer a alguien escribir tan claro, sin tapujos, verdades como puños...ole por él.
Supongo que fue así casi siempre, pero yo conocí un tiempo en el que se despreciaban muchos usos sociales y la mayoría se veían como horteradas máximas, y así sigo viéndolos yo –quizá anclado en mi juventud, en ese aspecto–, por mucho que todo haya cambiado y se haya vuelto a anticuar, inverosímilmente, en los últimos veinte años. Al carecer de familia y haberme creado en mi ámbito cierta fama de que “nunca voy a nada”, rara vez me veo obligado a acudir a actos que no me apetecen, menos aún a bodas, bautizos y similares. Pero observo que a mi alrededor son muchos los que están atrapados en lo que considero una espantosa rueda, un círculo infernal de ocasiones sociales. Veo con horror, para empezar, que casi todo el mundo lleva cuenta (se necesitará una libreta en la que apuntarlo) de a qué y por quiénes ha sido invitado, con un doble propósito: el de corresponder sin falta a los que nos agraciaron y el de guardar odio eterno a los que no (hasta que rectifiquen, se entiende). Sólo ya ese cómputo ha de ser agotador: “Si los Macedonio nos invitaron a la comunión de su hija, no podemos no invitarlos a la de la nuestra”. Pero la cosa no es tan simple, y el riesgo de agravio es infinito, incluso en un ejemplo tan sencillo como el que acabo de poner, porque a continuación viene esto: “Si nosotros fuimos a esa comunión y le hicimos un gran regalo a la niña Macedonia, sería imperdonable que los Macedonio no se presentasen, una vez invitados, o no le hicieran un regalo equivalente a nuestra Samantha de las Mercedes”. De lo cual se deduce que también habrán de anotarse los obsequios recibidos de cada invitado en cada ocasión, así como los hechos por uno mismo a cada anfitrión.
Me he enterado con desolación, de hecho, de que las actuales comuniones son uno de los platos fuertes de la temporada y que se organizan como “minibodas”, es decir, por todo lo alto, con profusión de convidados y no nimios regalos, hasta el punto de que muchos padres solicitan créditos a los bancos para tales festines, endeudándose durante meses si es preciso, con tal de no quedar por debajo de sus amistades, parientes o colegas, independientemente de la clase social a que pertenezcan y del poder adquisitivo de que dispongan. Y si esto ocurre con una chuminada como las primeras comuniones, qué no se dará con las bodas, bautizos, aniversarios varios y hasta funerales. A la pesadilla hay que añadirle el mimetismo y la envidia, y por lo visto no es raro que en los hogares españoles se pronuncien frases como la siguiente: “Oye, si los Madróñez celebraron a lo grande sus cinco años de matrimonio, no podemos quedarnos atrás cuando los cumplamos, habrá que dar por lo menos una mariscada”. Poco importa que no haya tradición de celebrar esa cifra, o si acaso sólo entre los cónyuges. Basta con que los malditos y ostentosos Madróñez hayan tenido la ocurrencia para que detrás les vayan un montón de parejas y no acabemos. De tal manera, me cuentan, que los motivos de reunión y gasto se van multiplicando, y la gente va de una fiesta a otra con la lengua fuera, la tarjeta en números rojos, la libreta cada vez más grande para anotarlo todo y el capítulo de ofensas en permanente aumento, porque siempre habrá conocidos o compañeros que deberán “sacrificarnos” y no incluirnos en sus listas, no cabemos tantos en algunos locales.
Pero no son sólo estas cosas de matrimonios. Algunas amigas jóvenes, todavía con hijos pequeños, me confiesan que viven esclavizadas por los cumpleaños infantiles y que no hay viernes o sábado en que no les caiga uno encima. No sé, cuando yo era niño, el día en que cumplía años uno llevaba caramelos para repartir en clase y luego, tal vez, invitaba a su casa o al cine a tres o cuatro verdaderos amigos. Ahora la costumbre es convidar a la clase entera, y no a merendar o a una película, sino a festicholas con payasos contratados, o magos, o abominables mimos, esto es, con alguna atracción de carne y hueso (si es que los mimos tienen hueso). Asimismo está estipulado que los niños invitados, que antes regalaban al agasajado, reciban a su vez de los padres de éste alguna chuchería, “para no hacer discriminaciones y que todos se lleven su obsequio” (qué mundo ñoño). Y como la clase en pleno es invitada e invita, lo lógico es eso, que no haya fin de semana sin movilización de todo quisque por el cumpleaños de alguien. Si se añaden al panorama las habituales cenas entre matrimonios y similares, y la obligación de corresponder con otra equiparable a cada pareja de anfitriones; y la Nochebuena, los Reyes, el importado Halloween cretinoide, la Pascua y San Juan Crisóstomo, los fines de carrera, las cursilísimas peticiones de mano y las soeces despedidas de soltero o soltera, no hay vez en la que al oír hablar de estos compromisos esclavizadores e interminables a mis conocidos –fuente de rabietas, apuros, agravios, gastos, angustias y endeudamientos–, no me felicite de permanecer soltero y sin vástagos y bastante libre de ese círculo vicioso de mayúsculas horteradas y zarandajas sin cuento.
...En anteriores posts ya expuse mis problemillas con el coche...Hay que joderse que una cosa que vale tanto dinero mantener tenga tantos fallos...en mi caso, los fallos son rarisimos...
...Abro el coche y me encuentro en el suelo del asiento de atrás un gran charco...No se si es que me deje la puerta abierta de noche o que ha surgido un manantial en mi coche...
..el caso es que cuando lo cojo por las mañanas el cristal está mojado pero por dentro...
...ya me veo un día de estos con una cola de gente con garrafas para coger agua de mi coche..que igual es milagrosa...
...esperaré, por si de aquí a una semana aparece la virgen maría y me dice algo...como en la película de año mariano...
Bufss...cuanto tiempo sin aparecer por aquí.
He estado leyendo mis posts anteriores y algunos me han parecido totalmente ajenos a mí; no sé, como si yo no siguiera un patrón determinado, o mejor, como si mi estado de ánimo diera tumbos de aquí para allá. La verdad que ahora estoy en un estado de "melapelatodoymeimportaunpito" bastante acusado.
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Por fín la Comunidad de Madrid nos ha dado el piso de Móstoles a los 608 afectados. Creo que ya conté la historia: existe una lista única de demandantes de viviendas de protección oficial. Yo estoy apuntado en ella. Realizan un sorteo en Móstoles. El alcalde, que es el que pone el suelo, dice que es requisito para acceder a los pisos estar empadronado en Móstoles. Yo no estoy empadronado en Móstoles. Pero a pesar de ello el lumbreras no realiza el filtro para quitar de la lista única a los de fuera de Móstoles y mete a todos en el bombo. Y me toca. Y me manda una carta en la que dice que no me ha tocado pero que no me lo van a dar porque no cumplo los requisitos. Creo ver resucitar a Kafka. Algunos afectados montan un foro en internet. Nos organizamos. Nos constituimos como asociación.Nos manifestamos. Nos conceden audiencia y nos dicen que en el fondo llevamos razón, que nos tocó, y que nos darán el piso. Me da un subidón de alegría.
Aunque bien pensado, va a ser un gasto que no se si podré soportar. Pero merece la pena luchar por algo que cuesta lo que vale. Porque si no hubiera tenido esta suerte, estaría luchando por algo que no cuesta lo que vale, y encima haría ricos a los constructores. En fín, en eso he estado ultimamente, en luchar por el piso que me tocó y no me quisieron dar. Por suerte, parece que la cosa se soluciona.
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Ahora que todo vuelve a su cauce, imagino que volveré a pasarme más por este rincón de mi cerebro llamado blog. Aunque tengo mi inspiración criando esparragos trigueros.
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¿De verdad, de verdad que nadie se anima a hacer puenting?
...hace dos años que no lo hago, pero me pica el gusanillo de volver a tirarme por un puente. Tranquilos que es con cuerda.
Está será la cuarta vez que lo hago
Puerto de la Cruz Verde de Madrid.
Puente de 60 metros.
Caes unos 40.
La primera vez que lo hice me pareció tener la sensación de estar suicidándome. Ves la muerte a veinte metros bajo tu cabeza, pero alguien aprieta el pause (en este caso el pause es la cuerda) y se te va esa sensación.
Pero durante escasos cinco segundos te da la escalofriante impresión de que te vas a matar. Y tampoco sientes pánico, sientes como la adrenalina pasa por todo tu cuerpo y te das cuenta de que la vida pende de un hilo y que estamos aquí de puñetero milagro.
Eso da paso luego a una estado de relax indescriptible. Te quedas tan liviano que te da la sensación de que todos los problemas tienen solución; realmente indescriptible tener esa experiencia de estar a punto de visitar a San Pedro.
Lo recomiendo. Relaja, lo prometo.
¿Alguien se apunta?
La historia de Man. Hay que ver que cosas tiene el destino
...pero no he podido escribir nada hasta ahora debido al lío que tengo con lo de los pisos de Móstoles.
Describo la situación y espero algún día poder volver a reeler estas líneas desde un ático de Móstoles.
Estoy apuntado en el plan de vivienda jóven de la Comunidad de Madrid. Yo y miles de jovenes más. Es una lista única en la que cuanto te apuntas, te dicen que puedes optar a cualquier vivienda que se sortee en la Comunidad salvo si el ayuntamiento pone algún requisito previo, entonces directamente filtran el bombo donde estamos todos y solo se sortean las viviendas entre las personas que cumplan dichos requisitos.
27 de diciembre de 2006. Sortean 700 viviendas en Móstoles con plaza de aparcamiento por 20 millones de pesetas. Los primeros cinco años tienes que pagar un alquiler de 80.000 pesetas y luego tienes derecho a la opción de compra del pisito en cuestión.
Días después del sorteo me llega una carta diciendo que soy beneficiario del sorteo (es decir, que me ha tocado), y que antes del 31 de Octubre tengo que acreditar que estoy empadronado o que trabajo en Móstoles.
Me quedo perplejo. Pero si no cumplo estos requisitos. ¿Porqué me han metido en el bombo? Pues bien, porque la Comunidad de Madrid (PP) y el Ayuntamiento de Móstoles (PP) han cometido la gran cagada de no filtrar la lista de aspirantes. Con lo cual, de las 700 viviendas, 500 han sido beneficiarios gente que no puede acreditar lo que piden. Una vergüenza vaya. Todos se lavan las manos. El alcalde le echa la culpa a la aguirre, y la aguirre al alcalde. El caso es que el piso no nos lo quieren dar a pesar de haber sido agraciados en un sorteo limpio pero que no habían echo el mencionado filtro de personas.
Y como yo y quinientas personas más no tenemos la culpa de sus errores les estamos pidiendo que nos den el piso que nos ha tocado.
Hemos formado una asociación y lo llevaremos a los tribunales. De ahí que esté tan pillado de tiempo para contaros mis peripecias.
Pero bueno, intentaré ser un poquillo más constante para aquellas personas que tienen en dudoso gusto de leerme, jeje...
Un Saludo, en especial a "Mi otro lado" y a "la culpable"
Tyler.
www.foroafectadospisosmostoles.tk
ui...que abandonado tengo esto. La verdad que me he desfogado; he comido, me he emborrachado, he visitado sitios preciosos. Creo que logré desconectarme. El agua en la playa estaba bastante fría, pero aún así me metí. Que sensación de libertad sintiendo el dolor del frío intenso en todo mi cuerpo. Me he purificado. Mis ánimos se han renovado, aunque como siempre y según la ley de un tal murfi, no creo que dure.